Comprobar tarifas
+55 21 2525 2425 / 2142 2425
Comprobar tarifas

Un espía en Río!

  • Riviera1

La historia del Orla empieza por la adquisición y renovación del antiguo Hotel Riviera, un icono de la playa de Copacabana en los años 30, que tiene una interesante curiosidad histórica:
El 27 de septiembre de 1938, Franz Gruber se convierte en socio del Hotel Riviera (ahora Hotel Orla), uno de los edificios más grandes de la avenida Atlántica, pero... ¿quién era Gruber?
El falso pasaporte, en nombre de Franz Paul Gruber, pretendía ocultar la identidad de Jonny de Graaf, un alemán enviado por los soviéticos para vigilar y ayudar en la preparación de una revolución comunista en Brasil. Su compromiso con esta misión, también falsa, desmentía el otro propósito del viaje: actuar como un agente de servicio secreto de Gran Bretaña (MI6), un agente doble, por lo tanto, informando sobre el movimiento de los comunistas.

  • jophnnydegraaf

De Rusia llegaban instrucciones para los comunistas brasileños, y Jonny las transmitía a su superior, Alfred Hutt. A su vez, este se comunicaba con la embajada británica, quien dirigía la información a su destino final: Filinto Müller, hombre de confianza del presidente Getulio Vargas, a quien le revelaron los planes del líder comunista brasileño Luiz Carlos Prestes, frustrando el intento de revolución comunista.
La investigación llevada a cabo por los soviéticos no podía incriminarlo. Así, en 1938, fue enviado a una nueva misión en Brasil: El enemigo entonces, era el nazismo.
Después que el espía telegrafiara a Londres sobre la ubicación de dos buques alemanes en Santos, la Armada Real Británica los hundiría en el estuario del Rio de la Plata.


  • riviera3

Los nazis querían venganza, y una buena víctima sería Johnny. Exponiendo su pasado comunista a las autoridades brasileñas, su orden de arresto fue directamente del ministro de Defensa, y futuro presidente, Eurico Gaspar Dutra.
Acusado de espiar para la Unión Soviética, Johnny fue torturado durante varias noches hasta que uno de los buques de guerra que habían hundido los barcos alemanes hizo una "visita de cortesía" a Rio de Janeiro: Londres quería que su hombre fuera puesto en libertad.
Los británicos convencieron al gobierno brasileño de dejar a los soviéticos creyendo que su agente había muerto en la cárcel, y Johnny se vio obligado a abandonar Brasil hacia Londres en febrero de 1940. Allí, un nuevo nombre lo estaba esperando, junto con nuevas misiones para el MI6.
Johnny murió en 1980, a la edad de 86 años en Canadá. Después de usar 69 nombres y pasaportes distintos, el "ex-hotelero-espía" se llamaba entonces John Henry de Graaf.

Cerrar